Si uno recorre las redes sociales, parece que la infidelidad está en todas partes. Solo TikTok tiene más de 350 millones de publicaciones sobre infidelidad (Survey Center on American Life). ¿Qué muestran realmente los datos?
Percepción frente a realidad
Casi seis de cada diez mujeres jóvenes (57 %) y el 44 % de los hombres jóvenes creen que la infidelidad es "extremadamente" o "muy" común. Sin embargo, los datos de la General Social Survey muestran que las tasas de sexo extramarital se han mantenido relativamente estables en las últimas dos décadas, sin evidencia convincente de un aumento drástico (Daniel A. Cox, Survey Center on American Life, 2025).
El análisis de la socióloga Deborah Carr sobre la GSS encontró que entre el 20 y el 25 % de los hombres alguna vez casados y entre el 10 y el 15 % de las mujeres alguna vez casadas reportan haber tenido sexo con alguien distinto de su cónyuge durante el matrimonio. La brecha de género se está reduciendo entre las personas más jóvenes. Mientras tanto, cerca del 80 % de los estadounidenses considera que la infidelidad "siempre está mal" (Carr, Contexts, 2010).
Es probable que estas cifras se queden cortas: un estudio encontró que las personas eran seis veces más propensas a admitir una aventura bajo anonimato total (Survey Center on American Life).
¿Qué cuenta como infidelidad?
Las parejas a menudo no comparten la misma definición. En una encuesta, el 88 % de las mujeres, pero solo el 73 % de los hombres, dijo que besar a otra persona es infidelidad. Y entre quienes admitieron haber sido infieles, alrededor de uno de cada cinco la describió como exclusivamente emocional (Survey Center on American Life). Acordar límites claros (mensajes, relaciones en línea, cercanía emocional) evita malentendidos dolorosos.
Las señales de alerta antes de la traición
La infidelidad rara vez surge de la nada. La investigación de John Gottman identifica cuatro patrones de comunicación (crítica, desprecio, actitud defensiva y evasión) que predicen el fin de las relaciones, siendo el desprecio el mayor predictor de divorcio (The Gottman Institute). Los antídotos: un inicio suave (hablar de lo que uno siente con frases en primera persona en lugar de culpar), construir una cultura de aprecio y respeto, asumir la responsabilidad por la propia parte y, cuando la emoción desborda, tomar una pausa de al menos 20 minutos para que el cuerpo se calme (The Gottman Institute).
¿Puede recuperarse una relación?
A veces sí, pero requiere trabajo. En un ensayo controlado aleatorizado con 89 parejas que habían revelado una aventura en los seis meses anteriores, la terapia produjo grandes mejoras en la ansiedad de ambos miembros y mejoras moderadas en la depresión de la persona infiel. Sin embargo, cerca de la mitad de las parejas abandonó el tratamiento (por motivos como una aventura en curso o la separación), y la satisfacción con la relación no mejoró lo suficiente para ambos (Kröger et al., 2012, Behaviour Research and Therapy). Un ensayo piloto de 2024 que asignó al azar a 49 parejas también evaluó la Terapia de Pareja del Método Gottman específicamente para casos de infidelidad (Irvine et al., 2024).
El mensaje honesto: la recuperación es posible, sanar el malestar personal suele venir antes que sanar la relación, y terminar la aventura es una condición indispensable.
Qué pueden intentar las parejas
- Definan juntos la fidelidad, de forma explícita, incluidos los límites emocionales y en línea.
- Presten atención al desprecio y a la desconexión: son luces de alerta, no ruido de fondo.
- Tras una traición, busquen un terapeuta de pareja capacitado en lugar de intentar procesarlo solos.
- Cuiden la salud mental de ambos. La ansiedad y la depresión son comunes después de la revelación.
- Denle tiempo. La confianza se reconstruye con conducta constante, no con una sola disculpa.
Si tú y tu pareja están pasando por esto, no tienen que resolverlo solos. Visita The Space Between Us, escríbeme o agenda una sesión a través de Alma o Headway.
Fuentes
Este artículo tiene fines educativos y no sustituye la terapia ni el consejo médico o financiero. Si el malestar en la relación, la ansiedad o la depresión afectan tu bienestar, busca el apoyo de un profesional. Si estás en crisis en Estados Unidos, llama o escribe al 988 (servicio disponible en español).